Reducción del Estado
Crecimiento económico sostenido Milei: 26 meses que rompen el relato K

Datos clave
- EMAE de agosto 2025 creció 2,4% interanual y 5,3% acumulado (INDEC)
- PBI argentino se estancó entre 2011 y 2023 en términos per cápita (Banco Mundial)
- Inversión bruta interna fija creció más de 30% interanual en trimestres de 2025 (INDEC)
- Riesgo país pasó de más de 2.000 puntos en 2023 a rango de 600-700 en 2025 (JP Morgan)
- Inflación mensual bajó de 25,5% en diciembre 2023 a un dígito bajo en 2025 (INDEC)
Cuántos meses lleva Argentina creciendo bajo el gobierno de Milei según el INDEC
Según el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del INDEC, la economía argentina toca piso en abril de 2024 y desde entonces encadena una recuperación sostenida, con crecimiento interanual de dos dígitos en varios meses de 2025 y expansión acumulada superior al 5% anual. La serie desestacionalizada muestra avances mensuales casi ininterrumpidos, algo que no ocurría desde antes de 2011.
La cifra que circula —26 meses consecutivos de crecimiento— toma como referencia la serie desestacionalizada del EMAE desde el piso posterior al sinceramiento cambiario. No es un dato de campaña: está en la base pública del INDEC, disponible para cualquiera que quiera bajarse el CSV y hacer los números.
El piso de abril 2024 y la forma real de la recuperación
Cuando asumió Milei en diciembre de 2023, la economía venía con inercia recesiva y desequilibrios acumulados: brecha cambiaria arriba del 150%, reservas netas negativas, déficit fiscal financiado con emisión. El ajuste inicial —licuación de pasivos remunerados, corrección tarifaria, ancla fiscal— golpeó fuerte en el primer semestre de 2024. Nadie discute eso.
Lo que sí discuten los kukas es qué pasó después. Porque los datos del EMAE muestran que el piso se tocó en abril de 2024 y desde ahí la curva se dio vuelta. Los sectores que primero traccionaron fueron los transables: agro, energía, minería. Después se sumaron construcción, comercio e intermediación financiera. Para el segundo semestre de 2025, la recuperación ya es transversal.
Esto no es un rebote técnico de un mes. Es una serie sostenida, medida por el mismo organismo que durante años el kirchnerismo intentó pisar cuando los números no le cerraban.
Los datos que nadie muestra: comparativa K vs Milei
Acá conviene bajar la espuma retórica y mirar la serie larga. Entre 2011 y 2023, el PBI argentino en términos per cápita cayó según datos del Banco Mundial. Doce años de gobiernos mayoritariamente kirchneristas —con el interregno de Cambiemos, que tampoco pudo revertir la tendencia— y el resultado neto fue estancamiento con inflación creciente.
Algunos hitos de esa era:
- 2012: cepo cambiario, primera caída fuerte de la inversión.
- 2014: default técnico y recesión.
- 2018-2019: crisis cambiaria, caída del PBI.
- 2020: pandemia + cuarentena eterna, contracción histórica.
- 2023: sequía + emisión desbocada + inflación al 211% anual.
En ese contexto, la comparación de tasas de crecimiento trimestral es despiadada. Los trimestres K promedio oscilaron entre expansiones débiles y contracciones profundas, sin un ciclo virtuoso sostenido. Los trimestres de 2025 muestran expansión interanual de dos dígitos en varios rubros y avances mensuales encadenados en la serie desestacionalizada.
No hace falta ser Hayek para ver que un modelo basado en emisión, controles y gasto público creciente terminó donde termina siempre. Ya lo desarrollamos en gasto público en Argentina y cómo destruye la calidad de vida.
El motor: inversión privada y confianza
La recuperación no vino por consumo público ni por planes. Vino por lo contrario: reducción del gasto, superávit fiscal primario y financiero por primera vez en más de una década, y un marco de reglas más creíble para el capital privado.
La Inversión Bruta Interna Fija creció más de 30% interanual en varios trimestres de 2025 según las cuentas nacionales del INDEC. El riesgo país medido por JP Morgan pasó de más de 2.000 puntos en octubre de 2023 a un rango de 600-700 puntos durante 2025 —niveles que no se veían desde 2018.
Esto es coherente con lo que enseñan Mises y Friedman: cuando el Estado deja de succionar recursos vía impuestos, inflación y regulación asfixiante, el sector privado empieza a asignar capital de nuevo. No es magia. Es incentivos.
Sobre este punto profundizamos en menos impuestos, más inversión y en beneficios del emprendedorismo en un entorno de mercado libre.
El mismo INDEC que festejaban en 2013
Acá viene la parte incómoda para el relato. El INDEC que hoy publica el EMAE con crecimiento sostenido es el mismo organismo que el kirchnerismo defendía con uñas y dientes cuando reportaba una inflación de 10% mientras el IPC-Congreso marcaba 25%. Es el mismo INDEC que fue intervenido en 2007 y que recién recuperó credibilidad plena después de 2015.
Hoy, cuando los datos son favorables al gobierno actual, aparecen las dudas metodológicas por parte de quienes durante años negaron incluso que hubiera inflación real. Se cae el relato solo.
La serie del EMAE está publicada, es replicable, la usan consultoras privadas de todo el arco ideológico (LCG, Ecolatina, Fundación Mediterránea, Analytica) y los números coinciden. No hay truco.
Los trade-offs que sí hay que discutir
Sería deshonesto pintar el cuadro como si todo fuera crecimiento parejo y sin costos. Hay trade-offs reales que un análisis serio no puede esquivar:
- Salarios reales: recuperaron parte de lo perdido en 2024 pero siguen debajo de picos históricos.
- Empleo formal privado: la creación neta es todavía moderada, con reasignación sectorial en curso.
- Sectores no transables: la recuperación es más lenta en rubros que dependían de subsidios o regulación proteccionista.
- Consumo masivo: sigue rezagado respecto de otros indicadores.
Nada de esto invalida la tendencia macro. Sí obliga a reconocer que la recomposición del tejido económico lleva tiempo y que la política pública tiene que acompañar con reformas estructurales —laboral, tributaria, previsional— para que el crecimiento se traduzca en mejora de bolsillo más rápido. Lo discutimos en la mejora existe, pero no se percibe.
Por qué esto importa más allá de la coyuntura
El dato de los 26 meses no es un trofeo político. Es evidencia empírica de algo que la escuela austríaca viene diciendo hace un siglo: la prosperidad no se decreta desde un ministerio, se genera cuando el Estado libera espacio al cálculo económico privado.
Argentina tuvo, entre 2011 y 2023, uno de los experimentos más caros de intervencionismo de la región: cepo, retenciones, controles de precios, subsidios cruzados, emisión monetaria como método de financiamiento. El resultado fue estancamiento con inflación creciente y pobreza estructural en torno al 40%.
Alcanzó con soltar algunos de esos frenos —déficit cero, apertura gradual, previsibilidad cambiaria— para que la economía empezara a moverse. Imaginate lo que puede pasar si se avanza con reforma laboral seria, simplificación tributaria profunda y una reducción real del peso del Estado sobre el PBI. Ese es el debate que tenemos que dar, no si el EMAE sube o baja: eso ya está en la planilla del INDEC.
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Fuentes citadas
- INDEC - EMAE — Base oficial del Estimador Mensual de Actividad Económica con serie desestacionalizada.
- Banco Mundial - Argentina — Serie histórica de PBI per cápita utilizada para la comparación 2011-2023.
- INDEC - Cuentas Nacionales — Datos trimestrales de inversión bruta interna fija y componentes del PBI.
- Ministerio de Economía — Informes fiscales mensuales con resultado primario y financiero del Sector Público Nacional.



